The Fall

El fin de la cacería: segunda temporada de “The Fall”

Ya le tenía ganas a esta segunda entrega de “The Fall”, serie británica ambientada en Irlanda del Norte que co-protagonizan la ya veterana Gillian Anderson y Jamie Dornan, el chico de moda que encarnará a Christian en la película que se estrena en Febrero sobre el mega famoso hit “50 sombras de Grey”.

La primera temporada me pareció de lo mejor que pude ver el año pasado en el panorama televisivo. La historia es simple: un asesino en serie que se dedica a matar a mujeres y los intentos de la policía por atraparle. El punto interesante lo pone el doble punto de vista desde el que se desarrolla la trama. Por un lado vemos a la policía investigando los crímenes a través de la mirada de la superintendente de la policía metropolitana Stella Gibson (interpretada por Anderson), y por el otro nos ponemos en la piel del asesino siguiendo los pasos de Paul Spector (encarnado por Dornan), un padre de familia aparentemente normal que esconde una doble vida.

A priori puede parecer que el hecho de conocer quién es el asesino desde el primer capítulo de la serie puede restarle interés. Nada más lejos de la realidad. En mi caso, este hecho le dio el toque diferente que necesitaba para engancharme completamente a la trama. Darte cuenta de que un tipo normal, guapete, con una familia que le quiere, un trabajo y completamente adaptado socialmente, en realidad es un asesino en serie que se dedica a matar mujeres me creó un desasosiego que no me abandonó durante toda la primera temporada.

Durante sus cinco episodios te conviertes en el espectador en la sombra de sus asesinatos, te metes en su cabeza, ves lo que él ve e intentas comprender por qué se comporta de esta forma tan siniestra, qué le ha llevado hasta ese punto. Además también empiezas a conocer a Stella, la mujer que presuntamente tiene que atraparle, con su misterioso pasado y su actitud de superioridad, realizando una meticulosa investigación con el único fin de averiguar la identidad del asesino. Y como era de esperar, después de todo este juego del gato y el ratón, la cosa acabó en un cliffhanger que nos dejó a todos con ganas de más.

Y por fin llegó esta segunda temporada, de seis episodios, que empieza exactamente donde acabó la otra y retoma la historia para continuar con la persecución. Si la primera temporada se centró en destripar los pasos de la cacería, esta segunda nos permite conocer más en profundidad a la cazadora y al cazado. Empiezas, en parte, a comprender por qué Paul es como es, te cuentan cosas de su pasado, de sus vivencias, cuándo y cómo comenzó a matar. Y lo mismo ocurre con Stella, te dejan entrever pedacitos de su vida para que entiendas y conozcas más al personaje, en definitiva, te atrapan con sus historias.

Para mí, los capítulos y escenas de esta segunda temporada no han tenido la misma fuerza que tuvieron los de la primera, o por alguna razón no me han calado tanto. Todavía está grabada en mi memoria la escena de un episodio de la temporada 1 en la que la hermana de una de las víctimas acude a su casa a buscarla porque no la localizan. Fue lo más desgarrador que he visto en mucho tiempo.

Pero esta segunda temporada también tiene momentos sublimes, con una tensión acumulada que te hace incorporarte en el sofá, como la escena en el hotel de Stella o el momento que todos los espectadores hemos estado esperando desde el piloto, el encuentro entre Stella y Paul, con una conversación que no deja indiferente a nadie. Además, cobran más importancia los actores secundarios, rellenando el círculo que trazan los dos protagonistas con la información que falta para que todo tenga sentido.

Todavía no se sabe si la producción tendrá una tercera temporada, ojalá que sí, pero lo que ocurre en el final podría ajustarse perfectamente tanto a un final de serie como a un final de temporada. No es un final cerrado, podría quedar historia para rato, pero tampoco me resultaría decepcionante si la serie finalizara así, nos habrían contado una parte de esta historia sobre un asesino y su búsqueda y estaría bien. Más que bien, sería sobresaliente.

¿Volveremos a ver a Paul y Stella en acción? La pregunta queda en el aire hasta que la BBC 2 decida qué hacer con ella, pero lo que sí que tengo claro es que ha merecido mucho la pena este viaje que nos han ofrecido entre las miserias del ser humano, plagado de momentos inolvidables y sensaciones aterradoras que me han tenido en vilo hasta el último minuto de metraje. Altamente recomendable para espectadores con ganas de ver algo que les remueva por dentro.

About titania_v

Socióloga de profesión y seriéfila de vocación. Me gustan las series, así en general, sin importarme modas, temáticas ni calidades. Veo lo que me interesa, me divierte y me mueve algo por dentro. Soy de obsesiones, deal with it! Melómana, cinéfila y bastante friki.

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