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Razones para amar The Americans

Aprovechando la vuelta a las pantallas (del PC, leáse) de «The Americans» con su tercera temporada, aquí vengo yo a decir por qué hay que ver esta serie sobre espías rusos infiltrados en EEUU durante la guerra fría que nos trae FX. Existirán mil razones más para verla, y seguro que otras tantas para no hacerlo, pero desde el estreno de su primera temporada en 2013 «The Americans» se ha convertido en uno de mis «must see» cada semana, y aquí están mis razones para ello.

  • Los rusos: Y la pongo la primera porque a mí así a bote pronto, la guerra fría de los rusos me daba bastante igual. Era un conflicto pasado de moda y tratado hasta la saciedad que no me despertaba ningún interés. Nada más lejos de la realidad cuando aquí te cuentan la historia desde otro punto de vista, uno retorcido y doloroso, el de los espías rusos infiltrados en EEUU durante los 80. Nos están dando el punto de vista de «los malos», los rusos sin sentimientos que son capaces de dejarlo todo para vivir en un país con una economía y sociedad que odian con el único fin de servir a la madre patria. ¿Pero son Phillip y Elizabeth esos malvados espías rusos a los que nadie en su sano juicio puede apoyar? No señores, no lo son. Te identificas tanto con sus historias personales que empiezas a quererlos y te parece bien todo lo que hacen solo porque lo hacen ellos. Y aunque no te parezca bien, lo entiendes perfectamente, lo cual es bastante difícil de conseguir.
  • Los protas: Y es que  Mischa y Nadezhda, o Phillip y Elizabeth si los llamamos con sus nombres falsos americanos, dan para mucho. Son una pareja de espías rusos infiltrados desde hace 15 años en los EEUU que han creado una tapadera perfecta, con dos retoños y todo, para crear el caos entre el FBI y borrar el capitalismo del mapa. Pero claro, vivir tanto tiempo entre el enemigo jugando con sus propias reglas no es fácil, porque además de espías son padres, y solo se tienen el uno al otro para sobrellevar esa doble vida que exige su trabajo. Empiezan las contradicciones y los arrepentimientos, el amor a la patria y al deber enfrentándose al amor familiar y a la libertad de llevar una vida cómoda. Los actores que dan vida a estos dos personajes tan ambiciosos están increíbles en sus papeles. Y es que ver a Felicity (Keri Russell) chupando pollas y dando hostias como panes no tiene precio, y tampoco se queda atrás el hermano gay de «Brothers & Sisters» (Matthew Rhys) en una papel totalmente opuesto, maquinando planes y matando a gente sin que se le muevan las pestañas.

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  • El realismo que transmite: Te crees que lo que ves. Es así. Es todo como muy descabellado y muy loco, pero tú te lo tragas todo sin rechistar porque está tan bien llevado que ni te lo planteas. ¿Cómo es posible que dos personas aparentemente tan normales lleven esa doble vida, asesinando a gente y compaginando identidades como si estuvieran haciendo la lista de la compra? ¿De verdad es posible que hayan formado una familia y hayan estado 15 años, que se dice pronto, haciendo todo eso sin que nadie les pille?  Pues mira, sí, a mí me convencen. Las escenas de sexo están logradísimas, las muertes son súper reales y la ambientación es impecable, te dan todo tipo de detalles casi sin quererlo para que ni lo cuestiones. Me viene a la mente, por ejemplo, el episodio de ayer, el segundo de la temporada 3, donde SPOILER podemos ver a los dos escondiendo el cuerpo de una mujer asesinada en una maleta para sacarla de un hotel y se me ponen los pelos de punta. Cómo le rompen las extremidades para que quepa, el ruido de los huesos al romperse, ellos manipulando el cadáver sin emitir ni un sonido, espectacular vamos. FIN DEL SPOILER.
  • La música ochentera: Un plus que saben utilizar a la perfección. Ahora me da la impresión de que lo hacen menos, pero en la primera temporada se nota muchísimo cómo utilizan canciones de la época para encajarlas a la perfección con lo que muestran en pantalla. The Cure, Fleetwood Mac, Echo & The Bunnymen, Roxy Music o Phil Collins son algunos de los ejemplos. En el piloto podemos oír «In the Air Tonigh» de Phill Collins en una escena perfecta para ello, y una persecución al ritmo the «Tusk» de Fleetwood Mac que casa como anillo al dedo.

  • Los disfraces: Al más puro estilo Alias, Phillip y Elizabeth se ponen pelucas, se pintan la cara, utilizan gafas, y se hacen pasar por otras personas para dar vida a las numerosas identidades que utilizan a lo largo de la serie. Y molan todas.
  • Las tramas: Una serie que mezcla tramas de espías a la antigua usanza, acción, sexo, traiciones y un drama doméstico brutal te tiene que enganchar, sí o sí. Las historias siempre son interesantes, los personajes secundarios cobran mucha importancia y generan sus propias tramas a lo largo de las temporadas, saben intercalar escenas de acción con escenas más íntimas y reflexivas, y todo envuelto en una tensión que siempre está presente.

Por todo esto y mucho más me gusta «The Americans». Además esta tercera temporada empieza fuerte, con una trama cojonuda que va a dar mucho de sí y una trayectoria más que prometedora. En España ya podéis ver la tercera temporada en FOX y Cuatro estrenó la primera temporada el año pasado, veremos si siguen con la segunda.

About titania_v

Socióloga de profesión y seriéfila de vocación. Me gustan las series, así en general, sin importarme modas, temáticas ni calidades. Veo lo que me interesa, me divierte y me mueve algo por dentro. Soy de obsesiones, deal with it! Melómana, cinéfila y bastante friki.

One comment

  1. A mi me gusto desde el principio. Estoy con ganas de empezar la 3ª temporada. Veremos como encajan lo de meter a la familia en su «trabajo». Creo que es muy completa en cuanto a interpretaciones y ambientación y las tramas casi todas duras.

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